Daniel Urresti confirmó su candidatura a la alcaldía de Lima por Podemos Perú para las elecciones municipales y regionales del próximo 4 de octubre. El exministro del Interior anunció su decisión mediante un comunicado difundido en sus redes sociales, donde sostuvo que busca asumir la conducción de la capital frente a problemas de seguridad, tránsito, limpieza pública y orden urbano.
Según informó Diario Correo, la postulación fue presentada ante el Jurado Nacional de Elecciones dentro del plazo establecido para la inscripción de fórmulas y listas de candidatos. Urresti competirá por la Municipalidad Metropolitana de Lima para el periodo 2027-2030.
Seguridad y orden urbano como eje de campaña
En su mensaje público, Urresti afirmó que Lima necesita “más seguridad, más orden, más limpieza, más fluidez en el tráfico, más oportunidades y más esperanza”. Con esa declaración, el excongresista vuelve a apostar por un discurso centrado en seguridad ciudadana, uno de los temas de mayor preocupación para los vecinos de la capital.
La candidatura también marca un nuevo intento de Urresti por llegar al sillón municipal. En las elecciones municipales de 2022, el exministro compitió por la alcaldía de Lima con Podemos Perú y quedó en segundo lugar frente a Rafael López Aliaga.
El antecedente judicial que acompaña su regreso político
La postulación de Urresti ocurre meses después de que el Tribunal Constitucional ordenara su libertad y anulara la condena de 12 años que recibió en 2023 por el caso del asesinato del periodista Hugo Bustíos. Según reportó El País, la decisión del TC se basó en la prescripción del delito y no en una declaración de inocencia.
Organizaciones vinculadas a la defensa de la libertad de prensa y derechos humanos cuestionaron esa resolución. Reporteros Sin Fronteras señaló que la liberación de Urresti reabrió el debate sobre impunidad en casos de violencia contra periodistas durante el conflicto armado interno.
La pregunta pública para Lima
El nuevo intento electoral de Urresti abre una campaña donde la seguridad probablemente será uno de los ejes principales. Sin embargo, el debate no solo estará en las promesas contra la delincuencia, sino también en qué medidas concretas propone para enfrentar extorsiones, robos, transporte informal, desorden urbano y coordinación con la Policía Nacional.
Para los electores limeños, el reto será evaluar si las propuestas municipales ofrecen metas verificables, presupuesto, coordinación institucional y mecanismos de rendición de cuentas, más allá del discurso de mano dura que suele dominar las campañas locales.



