La segunda vuelta presidencial de 2026 entra en su fase final. Según la más reciente actualización pública del conteo, la ONPE alcanzó el 99.688 % de actas contabilizadas, con una diferencia aproximada de 40,700 votos entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez.

El dato es políticamente relevante, pero no equivale todavía a proclamación oficial. La ONPE procesa el conteo; el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) resuelve controversias y proclama los resultados finales una vez agotados los procedimientos pendientes.

Qué falta resolver antes de la proclamación

La etapa final depende de actas observadas, apelaciones, pedidos de nulidad y resoluciones de los jurados electorales. El propio JNE mantiene habilitada su sección de Elecciones Generales 2026, donde publica acuerdos, resoluciones y documentos del proceso.

José Tello Alfaro, especialista en derecho electoral, explicó en una reciente entrevista pública que las actas observadas pasan por un procedimiento de cotejo ante los jurados electorales antes de incorporarse o resolverse definitivamente.

¿Puede cambiar el resultado?

En una elección estrecha, cada recurso genera expectativa. Pero no todo pedido tiene capacidad real de alterar el resultado. Para que una nulidad prospere, debe cumplir plazos, causales legales y acompañarse de pruebas verificables.

La pregunta clave no es solo cuántos votos faltan, sino si los procedimientos pendientes pueden modificar efectivamente la diferencia final.

Lo que debe vigilar el ciudadano

  • Resoluciones del JNE sobre apelaciones y nulidades.
  • Actas observadas que aún tengan impacto en el cómputo.
  • Fecha oficial de proclamación.
  • Comunicación clara de ONPE y JNE sobre cada decisión.

En una elección polarizada, la precisión también protege la confianza pública.