70% de edificaciones informales en Perú enfrentan riesgo sísmico crítico
Ingeniero advierte que normativas antisísmicas solo se aplican al 30% de construcciones formales, dejando vulnerable a población de zonas de informalidad.
- Darwin La Torre (Universidad de Lima) advierte que 70% de edificaciones son informales y vulnerable a sismos
- Normativas antisísmicas solo se aplican al 30% de construcciones formales, según especialista
- Lima no experimenta sismo de gran magnitud desde 1974, impidiendo evaluar comportamiento real de estructuras
El ingeniero estructural Darwin La Torre, docente de la Universidad de Lima, advirtió en junio de 2026 que el 70% de las edificaciones en Perú son informales y enfrentan alto riesgo ante sismos de magnitud similar a los registrados recientemente en Venezuela. La declaración revela una brecha institucional crítica: mientras el Estado cuenta con normativas de diseño sismorresistente, estas solo se aplican efectivamente al 30% de construcciones formales.
La Torre señaló que "estas normativas, sobre todo, se están aplicando solamente al 30% de edificaciones formales. En tanto que el 70% de edificaciones son informales y ahí es donde vive gran parte de las personas". Este diagnóstico expone un déficit de aplicación de la normativa constitucional de protección al derecho a la vida y a la integridad física, derechos garantizados en la Constitución Política de 1993.
Vulnerabilidad sismorresistente y debilidad regulatoria estatal
La falta de cumplimiento normativo en la construcción informal representa una falla estructural del Estado en su capacidad reguladora y fiscalizadora. Según La Torre, ante un sismo de magnitud comparable al de Venezuela, "gran parte de estas tendrían una alta probabilidad de tener daños moderados o daños muy severos".
Los indicadores de vulnerabilidad identificados por el especialista incluyen:
- Uso de materiales inadecuados en estructuras portantes
- Falta de elementos de confinamiento en muros de albañilería
- Empleo de ladrillos tipo pandereta en lugar de King Kong en zonas estructurales críticas
La Torre precisó que los muros deben confinarse "con viguetas y columnetas para evitar tragedias frente a movimientos sísmicos". Adicionalmente, las características del suelo amplifican el riesgo: suelos arcillosos o arenosos sueltos generan mayor vulnerabilidad que aquellos compuestos por gravas y arenas compactas.
Brecha institucional de 52 años sin evaluación de comportamiento sísmico real
Un factor crítico que impide evaluar la magnitud real del riesgo es que Lima no experimenta un sismo de gran magnitud desde 1974, según La Torre. Esta ausencia de eventos sísmicos mayores en cinco décadas ha impedido que las autoridades validen empíricamente el comportamiento de estructuras construidas en las últimas décadas, especialmente aquellas fuera del marco normativo.
La concentración del 70% de población en edificaciones informales sin supervisión sismorresistente configura un escenario de riesgo institucional grave que no ha sido abordado mediante políticas públicas integradas de formalización y retrofit sísmico. La capacidad del Estado para ejecutar inspecciones, sanciones y programas de mejoramiento estructural en zonas de informalidad sigue siendo insuficiente, como lo reconoce implícitamente la advertencia del especialista de la Universidad de Lima.
En el contexto de debate electoral 2026, esta vulnerabilidad sismorresistente se vincula directamente con las competencias de gobiernos locales y regionales en materia de ordenamiento territorial y cumplimiento de normas técnicas de construcción. La falta de fiscalización municipal y la informalidad asociada a débiles capacidades institucionales locales perpetúan un riesgo que podría traducirse en una catástrofe humanitaria ante un evento sísmico de mediana intensidad.