Incendio en Los Uros: 33 personas pierden viviendas por falta de protocolos
Once familias quedaron damnificadas en islas flotantes de Puno tras incendio por brasas mal apagadas; exponen vulnerabilidad de servicios en zonas rurales.
- 33 personas de once familias perdieron sus viviendas en incendio en Los Uros, Puno, el 28 de junio de 2026
- Lippmamm Escobar Vera, jefe de Defensa Civil de Puno, confirmó que brasas mal apagadas causaron el desastre
- Municipalidad de Puno entregó solo calaminas y menaje; faltan camas, colchones y cocinas; reconstrucción a cargo de familias
Un incendio arrasó el 28 de junio de 2026 dos islas flotantes en Los Uros, Lago Titicaca, Puno, dejando once familias damnificadas, integradas por 33 personas, sin vivienda ni pertenencias. Según Lippmamm Escobar Vera, jefe de la oficina de Defensa Civil de la Municipalidad de Puno, el fuego se originó porque "no se habrían apagado por completo las brasas de leña que se usaron para preparar alimentos", y el viento reavivó las llamas en minutos. No hubo víctimas fatales, pero el impacto patrimonial fue total.
Las viviendas de totora y madera—materiales altamente inflamables—se propagaron rápidamente. Los damnificados perdieron artesanías, prendas, documentos, utensilios de cocina, un motor fuera de borda, módulos de servicios higiénicos y sistemas de almacenamiento de agua. La Municipalidad de Puno entregó calaminas, tachos, baldes, frazadas y menaje, pero aún faltan camas, colchones y cocinas. Las familias iniciaron una faena comunal con totora para reconstruir, evidenciando que la respuesta estatal fue parcial.

Infraestructura vulnerable en comunidades indígenas rurales
Los Uros representa una de las poblaciones más vulnerables del Perú en términos de acceso a servicios básicos e infraestructura resiliente. El asentamiento, habitado por 8 familias en una isla y 3 en otra, según Escobar Vera, carece de sistemas de prevención de incendios, agua corriente y materiales de construcción seguros. En Puno, región con tasa de pobreza rural del 57.3% (según datos del INEI 2021), comunidades como Los Uros operan sin protocolos de seguridad, capacitación en manejo de fuego o inspecciones de riesgo.
- Déficit de vivienda segura: construcciones exclusivas de materiales combustibles sin regulación municipal
- Ausencia de servicios básicos: carencia de agua potable y sistemas de extinción de incendios
- Brecha de capacitación: pobladores sin instrucción en prevención de accidentes domésticos
Debilidad institucional en prevención de desastres en zonas rurales
La respuesta paliativa de la Municipalidad de Puno—limitada a entrega de materiales—revela la falta de políticas preventivas en comunidades indígenas. No existe evidencia de inspecciones periódicas, normas constructivas adaptadas, capacitación comunitaria o seguros comunitarios. La reconstrucción recae enteramente sobre las familias afectadas, reproduciendo ciclos de vulnerabilidad en una región donde el presupuesto para infraestructura rural es históricamente insuficiente.
El Estado debe transitar desde respuesta reactiva a prevención sistemática: establecer protocolos de inspección en asentamientos de riesgo, financiar viviendas con materiales resistentes, capacitar en seguridad doméstica e implementar seguros comunitarios. La eficiencia institucional exige que organismos como Defensa Civil pasen de entregar paquetes de emergencia a fortalecer resiliencia territorial mediante inversión anticipada en poblaciones históricamente marginadas.