Moody's apuesta por Fujimori pero advierte: Congreso fragmentado amenaza estabilidad
La calificadora ve continuidad económica en el nuevo gobierno, pero teme que la polarización política y un Congreso dividido bloqueen inversiones clave en minería e infraestructura.
Redacción Pulso Crítico
2026-07-02

Moody's Ratings afirmó que la elección de Keiko Fujimori como presidenta del Perú para el período 2026-2031 fortalece el marco económico del país y mejora las perspectivas para la inversión privada. La calificadora difundió su análisis el 2 de julio de 2026, horas después de conocerse el resultado electoral. Para Moody's, la continuidad del modelo económico pesa más que el ajustado margen de victoria.
Ese margen fue mínimo: menos de 0,3 puntos porcentuales separaron a Fujimori de Roberto Sánchez. La agencia lee ahí una fractura política que no se cierra con una elección. La incertidumbre, advierte, puede reaparecer durante buena parte del quinquenio.
Qué cambia para la inversión privada en Perú
El informe sostiene que la nueva administración mantendría intactos los pilares que sostienen la confianza empresarial: la independencia del Banco Central de Reserva, el respeto a los derechos de propiedad y el cumplimiento de contratos. El contraste con la campaña de Sánchez es directo. Él propuso modificar el capítulo económico de la Constitución y cuestionó la conducción de la política monetaria, dos señales que, según Moody's, ya habían erosionado la confianza empresarial antes de la elección.
Con ese riesgo despejado, la calificadora anticipa que se destraben proyectos mineros y de infraestructura que llevan años frenados por trabas regulatorias. El crecimiento, calcula, rondará el 3,5% que el país ya registró entre 2024 y 2025, con margen para acelerar. Lo sostienen los precios altos de las materias primas, que según Moody's siguen mejorando los términos de intercambio y fortaleciendo tanto las cuentas fiscales como las externas.
Los riesgos que Moody's no descarta para el Perú
No todo es impulso. La fragmentación del Congreso sigue siendo, para la calificadora, un obstáculo para la gobernabilidad y un factor que puede complicar la agenda económica del nuevo gobierno.
Hay un segundo frente, ajeno a la política: un eventual Fenómeno El Niño de intensidad moderada a fuerte. Moody's advierte que golpearía a los sectores primarios y generaría volatilidad en la producción, con efecto directo sobre el crecimiento de corto plazo.
La calificadora añade que la disciplina fiscal seguirá siendo un pilar para sostener el perfil crediticio del país, en línea con el resto de su análisis. El grado de inversión del Perú depende hoy de que la política no bloquee lo que la economía ya está ganando.


