Arequipa: roban fusil y pistolas a policías, y la PNP investiga... a las víctimas
Dos sospechosos caen horas después jugando fulbito, pero el AKM y las pistolas robadas siguen sin aparecer en Arequipa.
Redacción Pulso Crítico
2026-07-02

Fernando Orellano Manzano y Víctor Machaca fueron detenidos por la Policía Nacional del Perú tras el robo de un fusil AKM, dos pistolas, celulares y las llaves de un patrullero a dos agentes de la Comisaría Andrés Avelino Cáceres, en el distrito de Jacobo Hunter, Arequipa. El general Antonio La Madrid, jefe de la Región Policial de Arequipa, confirmó el hecho y las capturas.
Los atraparon jugando fulbito horas después del asalto. Las armas, no. Siguen desaparecidas, según reportó la propia institución policial.

Investigación revela destino de las armas robadas: minería ilegal y tráfico de terrenos
Durante los interrogatorios, los detenidos cantaron el paradero del vehículo usado para huir. La unidad apareció escondida en una cochera del distrito de Cerro Colorado, según confirmó la PNP.
Pero los fierros no aparecen. Y de acuerdo con la Policía Nacional, no era un robo cualquiera: las armas iban a parar a organizaciones criminales vinculadas al tráfico de terrenos y la minería ilegal en la región.
- El fusil AKM alcanza los 50,000 soles en el mercado negro, suficiente tentación para cualquier desgraciado con contactos en el crimen organizado
- Cada pistola robada cotiza en 10,000 soles según la valorización policial del mercado ilegal
- El botín total supera los 70,000 soles, sin contar celulares ni el patrullero cuyas llaves también se llevaron
Proceso disciplinario contra los policías agraviados abre nuevo frente institucional
Mientras la Fiscalía persigue a los ladrones, la PNP se vuelve contra sus propios agentes: ¿por qué patrullaban donde no debían? La institución policial abrió un proceso administrativo disciplinario contra los dos efectivos que perdieron sus armas, debido a que el robo ocurrió en una zona ajena a su ruta asignada.
Las sanciones contempladas van desde la suspensión temporal hasta el pase a retiro, según información de la PNP. El caso ahora corre en dos vías paralelas: la penal contra Orellano Manzano y Machaca, y la administrativa contra los propios uniformados.
Un fusil de guerra y dos pistolas de reglamento circulando sin control en Arequipa no es un dato menor para el Estado de derecho. Si las armas terminan, como sospecha la Policía, en manos de mafias de minería ilegal o tráfico de tierras, el costo de una falla operativa en el patrullaje se multiplicará en violencia armada contra la propia ciudadanía.


