Condenan a 9 años de prisión a hombre que estafó con iPhones falsos por TikTok
Dan Fernández vendía celulares que nunca entregaba y luego bloqueaba los equipos usando datos de sus propias víctimas.
Redacción Pulso Crítico
2026-07-02

Dan Fernández, de 25 años, recibió una condena de nueve años y dos meses de prisión efectiva por estafar a diez personas mediante la venta falsa de celulares de alta gama en TikTok. La sentencia, dictada por el Poder Judicial a pedido de la Primera Fiscalía Corporativa Especializada en Ciberdelincuencia de Lima Centro, lo declara responsable de los delitos de estafa agravada, suplantación de identidad y posesión ilegítima de SIM cards activadas.
El caso se destapó en marzo de este año, cuando la Fiscalía ejecutó un allanamiento y su detención preliminar. En ese operativo las autoridades incautaron 52 chips electrónicos, un número que supera con creces las diez víctimas identificadas y que sugiere un uso más amplio de líneas telefónicas del que finalmente se le imputó.

Cómo operaba la estafa con iPhones en TikTok
Fernández explotó su cuenta de TikTok para anunciar la venta de celulares de alta gama, entre ellos iPhone 14, exhibiéndolos como si tuviera stock disponible. Los compradores pagaban por adelantado y nunca recibían el producto. Pero Fernández no se quedaba en el engaño inicial: obtenía los datos personales de sus víctimas y reportaba los celulares como robados ante los operadores, logrando bloquearlos. Así cobraba una vez y seguía sacando rédito del mismo esquema.
La condena se logró mediante terminación anticipada, mecanismo procesal por el cual el acusado aceptó su responsabilidad penal a cambio de una reducción de pena. Fernández deberá pagar S/ 7 950 por concepto de reparación civil, monto que se repartirá entre las diez víctimas y la empresa Bitel, afectada por el uso irregular de sus líneas.
Qué sigue en la investigación de la Fiscalía
El Ministerio Público, a través de su Primer Despacho especializado en ciberdelincuencia, invocó la Ley N.° 30096 sobre Delitos Informáticos como marco legal para sustentar la condena. La Fiscalía no reveló si hay investigaciones adicionales sobre los 52 chips incautados ni si Fernández actuaba con cómplices, dos preguntas que quedan abiertas sobre el alcance real de la red.
El caso confirma que las plataformas digitales se han convertido en un canal habitual para este tipo de fraudes, y que la respuesta fiscal —cuando existe denuncia y seguimiento— puede traducirse en sentencias efectivas. La condena de Fernández es, hasta ahora, un caso cerrado; queda por verse si detrás de los 52 chips incautados existen más víctimas o una operación de mayor escala aún sin judicializar.


